
« Una vez, nosotros estuvimos vivos aquí. »


















La fotografía no sólo revela lo que vemos, sino que también nos ayuda a descubrir lo que somos.
En Galicia, la vida siempre se ha abierto camino y con ella la cultura social vinculada a la tierra. El clima suave, un terreno generalmente fértil, y la presencia abundante de recursos naturales como el agua, han permitido habitar prácticamente cada uno de sus rincones. Sin embargo, desde los años setenta, las políticas desfavorables hacia el ámbito rural, que han ignorado el diálogo con sus habitantes, provocaron la necesidad de buscar mejores oportunidades, originando un éxodo masivo hacia los núcleos urbanos. Esto llevó al abandono de gran parte del rural gallego, transformando por completo el vínculo entre las personas y el paisaje. Esta transformación ha tenido un impacto especialmente severo en las zonas del interior, donde el modo de vida campesino aún persiste, pero se encuentra en claro riesgo de desaparición.
Adeus es mi homenaje a las personas que dan significado a esta tierra. A través de cada fotografía, pretendo mostrar la dimensión humana de nuestras raíces, para tomar conciencia de aquello que debemos recordar y compartir con las generaciones futuras. Pero también es mi forma de estar en contacto con todo lo que me parece valioso y que aún mantiene cierto grado de pureza dentro de un mundo globalizado. Retrato personas y lugares, consciente de que voy a ser testigo de una despedida. El final de esta cultura es algo que no concibo y que me duele, tal vez por eso mi respuesta ante el olvido es construir memoria mostrando un pasado del que todos formamos parte.
Durante el camino he aprendido lo importante que es acercarse a la gente de una manera íntegra. Acercarse a ellos con respeto merece la recompensa de conocer su experiencia. Detrás de cada rostro existe una vida que debe ser contada en primera persona. No se trata únicamente de mostrar cómo les veo yo, sino de darles la oportunidad de que sean ellos mismos quienes nos cuenten su propia historia.
En Galicia, la vida siempre se ha abierto camino y con ella la cultura social vinculada a la tierra. El clima suave, un terreno generalmente fértil, y la presencia abundante de recursos naturales como el agua, han permitido habitar prácticamente cada uno de sus rincones. Sin embargo, desde los años setenta, las políticas desfavorables hacia el ámbito rural, que han ignorado el diálogo con sus habitantes, provocaron la necesidad de buscar mejores oportunidades, originando un éxodo masivo hacia los núcleos urbanos. Esto llevó al abandono de gran parte del rural gallego, transformando por completo el vínculo entre las personas y el paisaje. Esta transformación ha tenido un impacto especialmente severo en las zonas del interior, donde el modo de vida campesino aún persiste, pero se encuentra en claro riesgo de desaparición.
Adeus es mi homenaje a las personas que dan significado a esta tierra. A través de cada fotografía, pretendo mostrar la dimensión humana de nuestras raíces, para tomar conciencia de aquello que debemos recordar y compartir con las generaciones futuras. Pero también es mi forma de estar en contacto con todo lo que me parece valioso y que aún mantiene cierto grado de pureza dentro de un mundo globalizado. Retrato personas y lugares, consciente de que voy a ser testigo de una despedida. El final de esta cultura es algo que no concibo y que me duele, tal vez por eso mi respuesta ante el olvido es construir memoria mostrando un pasado del que todos formamos parte.
Durante el camino he aprendido lo importante que es acercarse a la gente de una manera íntegra. Acercarse a ellos con respeto merece la recompensa de conocer su experiencia. Detrás de cada rostro existe una vida que debe ser contada en primera persona. No se trata únicamente de mostrar cómo les veo yo, sino de darles la oportunidad de que sean ellos mismos quienes nos cuenten su propia historia.
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Además de fotografías, este proyecto cuenta con cerca de mil páginas de diarios, en los que se narra y documenta todo el proceso vivido a lo largo de más de cuatro años de trabajo.




